Franco Colapinto había terminado el jueves con una frase que explicaba mejor su situación que cualquier puesto en la tabla: le costaba frenar y entrar en las curvas. Un día después llegó a la Q3 del Gran Premio de Azerbaiyán, pero volvió a encontrarse con ese problema justo cuando buscaba su mejor vuelta. Su clasificación reunió dos caras: Alpine progresó lo suficiente como para pelear entre los diez primeros, aunque el argentino no logró cerrar el viernes como quería.
Bakú exige confianza en los frenajes. Su circuito callejero combina una recta larga, donde los autos alcanzan gran velocidad, con curvas que dejan poco margen para corregir. Colapinto había mejorado entre las dos prácticas del jueves y fue décimo en el último entrenamiento. Ese progreso le permitió encarar la clasificación con una posibilidad real de cumplir el objetivo que él mismo había planteado: pasar a la Q3 y buscar puntos el sábado.
En la Q1 dio una primera señal. Marcó 1:45.768, se ubicó por delante de Pierre Gasly en ese tramo de la sesión y avanzó. El recorrido, sin embargo, estuvo atravesado por incidentes. Kimi Antonelli golpeó el muro en la primera curva y dañó su Mercedes. Aunque su tiempo inicial le permitió superar la Q1, el líder del campeonato ya no pudo volver a girar. Su accidente alteró una clasificación en la que varios pilotos también sufrieron con el viento y las zonas de escape.
La Q2 concentró la tensión para Colapinto. Una vuelta de 1:44.869 lo puso transitoriamente entre los diez mejores, pero Gasly mejoró y lo desplazó. El argentino necesitaba otra respuesta en un circuito de más de seis kilómetros, con escaso tiempo para completar un último intento. La encontró sobre el cierre: marcó 1:44.683, superó a Oliver Bearman por apenas 92 milésimas y pasó a la Q3 en el décimo puesto. Gasly también avanzó. Para Alpine, que había comenzado el fin de semana con dificultades, los dos autos seguían en la pelea.
La última tanda dejó una imagen distinta. Colapinto bloqueó en la curva 15 cuando se acercaba al final de su primer intento rápido y debió usar el mismo juego de neumáticos para buscar un tiempo. Registró 1:44.963 y quedó décimo, a 397 milésimas de Sainz. Gasly completó una vuelta más rápida y se clasificó séptimo.
“La Q2 fue buena, la parte del castillo la hice rápido, pero la Q3 no fue buena”, reconoció Colapinto después de bajarse del auto. También volvió sobre la dificultad que había señalado el jueves: “No puedo frenar fuerte, por eso me costó la curva”. Su balance ayuda a leer el resultado sin exagerarlo: llegar a la Q3 fue un avance, mientras que la diferencia con Gasly mostró cuánto trabajo quedaba para aprovechar mejor ese progreso.
Horas después, el orden de largada cambió. Los comisarios sancionaron a Carlos Sainz con cinco posiciones por no reducir suficientemente la velocidad en uno de dos sectores consecutivos señalizados con bandera amarilla. El español explicó que había previsto frenar más adelante, pero la telemetría mostró que no reaccionó de manera significativa en el primer sector: allí incluso marcó su mejor tiempo de la sesión. La penalización lo desplazó del noveno al 14° lugar y Colapinto heredó la novena posición.
En la punta, George Russell resolvió la clasificación con una vuelta de 1:42.526 y más de ocho décimas de ventaja sobre Charles Leclerc. Oscar Piastri largará tercero e Isack Hadjar, cuarto. Colapinto, en cambio, partirá desde la quinta fila, un puesto más adelante del que consiguió en la pista. El cambio mejora su punto de partida; la carrera mostrará cuánto puede aprovecharlo en un circuito que vuelve a exigir precisión en cada frenada.